Radio Habana Cuba

Una voz de amistad que recorre el mundo

  • Síguenos en

#NoMasBloqueo #SolidaridadVsBloqueo

Proteínas alternativas vs carne animal: la guerra está declarada

Proteínas alternativas vs carne animal

Proteínas alternativas vs carne animal

París, 20 Oct (AFP) - La moda del consumo de proteínas "alternativas",  impulsada por industriales que venden hamburguesas vegetales, queso para asar o  harinas de algas, no quita el sueño a los exportadores de carne.

A la hora de comer, nada reemplazará jamás un jugoso churrasco, sostienen  en suma los grandes países productores de carne vacuna de América Latina,  presentes en el Salón Internacional de la alimentación (Sial) de París.

De aquí al 2050, la población mundial aumentará un 30%, y para que todos  accedan a proteínas será necesario producir más con menos energía y menos agua,  además de racionalizar el uso de tierras dedicadas a la ganadería y la  agricultura.

La industria de las proteínas "alternativas" apuesta a esa evolución para  intentar ganar espacio en el lucrativo mercado de nuevas bocas que alimentar.   

En el Sial, principal salón mundial de la alimentación, que busca anticipar  o generar tendencias, la francesa Lactalis especializada en lácteos presentó  una nueva gama de brochettes de queso "para asar" a base de leche de oveja. De  Bretaña la marca Triballat Noyal trajo al salón "churrascos de queso".

Sojasun propuso hamburguesas vegetales de cocción rápida en el microondas o  bifes de soja esterilizados que se conservan seis meses. De Estados Unidos,  Gardein desliza en el refrigerador "fishless filets" (filetes de pescado sin  pescado) a base de soja y aceites de microalgas ricas en Omega 3. Otros  --incluyendo la ONU-- preconizan comer insectos como solución para un planeta  que en dos o tres décadas tendrá que alimentar a 9.000 millones de personas.   

Según Nutrikéo, consultora en estrategia alimentaria, el mercado de las  proteínas vegetales, que representaba 7.800 millones de dólares en 2013, podría  superar los 11.000 millones en 2018, es decir una progresión del 40% en cinco  años.

Todo ese despliegue tiene sin cuidado a los productores de carne, que  minimizan el alcance de tendencias y modas que según ellos conciernen a un  sector reducido del mercado.

"Hasta cierto nivel de vida, la gente come comida, más allá comienza a  comer conceptos", ironiza Fernando Sampaio, director ejecutivo de la Asociación  brasileña de industrias exportadoras de carne (ABIEC).   

Con un aumento del 288% de sus exportaciones de carne vacuna en menos de  diez años, Brasil mantiene su posición de líder mundial del sector con ventas  por un total de 6.600 millones de dólares en 2013, un 13,9% más que el año  anterior.

Brasil apunta al mercado asiático y "China es una meta estratégica", dice  Sampaio, que no teme una sustitución por otras proteínas.   

Una opinión que comparte Arturo Llavallol, del Instituto de promoción de la  carne vacuna (IPCA) de Argentina, aunque admite que en la Unión Europea se ha  reducido el consumo de carne. Pero esa evolución queda ampliamente compensada  por la aparición de otros mercados. Y la Rusia de Putin sancionada por los  occidentales abre también sus puertas.

Por esas razones, Argentina, que dejó de ser un gran exportador de carne  para destinarla en un 94% al consumo interno, apuesta ahora a la  diversificación de mercados para "volver a posicionarse como el proveedor de  carne de calidad que siempre fue", explica Lavallol.

"Las proteínas animales son fundamentales para el ser humano, y a medida  que aumenta su nivel económico, consume más proteína animal. Comienzan con  pollo, después cerdo y terminan con carne vacuna", señala el funcionario  argentino.

Los adeptos a las proteínas alternativas sostienen que producir carne  cuesta caro al medio ambiente. Sobre todo por las emisiones de metano de los  animales o el uso de recursos de agua, asegura Lucie Lecestre, de Nutrikeo.

Los productores de carne rechazan ese razonamiento. "Se está trabajando con  la FAO para demostrar la sostenibilidad del sector", dijo Lavallol.

Con el impulso de haber producido 540.000 toneladas de carne vacuna en 2013  y exportado un 70% de esa cantidad --sobre todo a la Unión Europea, China y  América del Norte--, Uruguay desplegó un impresionante dispositivo en el Sial,  con un pabellón de dos pisos que incluye un restaurante en el plano superior,  brazo armado "gourmet" de su estrategia.

"Queremos sacar a la carne del plano industrial para ponerla en el plato",  explica Fernando Pérez Abella, vicepresidente del Instituto nacional de carnes  (INAC), que promociona un producto vacuno "confiable, sano y trazable" para  lograr esa meta.

Uruguay tampoco teme a las proteínas alternativas, explica Pérez Abella,  porque "el consumo está vinculado a la eficacia de conversión de proteínas" que  ofrece la carne roja y su estatus prominente en la cadena alimentaria. Y  gracias a técnicas de trazabilidad, su país aspira a seguir creciendo en  calidad para ganar mercados, incluyendo el de una clientela de élite. La carne  vacuna de alta gama, asegura, "va a ser el caviar del futuro".

Editado por Pedro Manuel Otero
Comentarios
Deja un comentario
  • Brigadas Culturales por el país
  • Salud y desastres naturales
  • Continúa en Cuba jornada de solidaridad con Puerto Rico
  • Política de créditos para los damnificados por el huracán Irma
  • Ayuda solidarias que recibe Cuba
  • Postales de América 26-09-17
Contador de Visitas

3741513

  • Máximo: 19729
  • Ayer: 4615
  • Hoy: 3715
  • En Línea: 216
  • Total: 3741513