Radio Habana Cuba

Una voz de amistad que recorre el mundo

  • Síguenos en

#PorSiempreFidel #LegadoDeFidel

Estados Unidos en 2017: De la caricatura a la amenaza de la guerra

Foto/ T13

Foto/ T13

Por Juan Jacomino

Periodistas, investigadores, analistas y observadores políticos no pudieron anticipar el ascenso de Donald Trump hace un año a la presidencia de Estados Unidos. Y a un año en el poder el magnate de los negocios convertido en político, pocos todavía se atreven a predecir cuál será el curso de los acontecimientos en los EE.UU. en los próximos meses, posiblemente años, bajo su administración.

Sin embargo, un inventario del primer año de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos deja poco espacio para la ambigüedad al menos respecto a una cosa: más allá de su obsesión por revertir toda política que su predecesor Barack Obama pudo haber dejado en pie, se vislumbra gradualmente el contorno de un hombre pavorosamente desvergonzado e irreverentemente reaccionario al frente de la nación más poderosa del mundo.

A los 70 años, Donald Trump se convirtió en la persona más vieja y también la más rica en llegar a la Casa Blanca, el primero en hacerse presidente sin haber cumplido servicio militar o gubernamental, y el quinto en ganar las elecciones a pesar de haber perdido el voto popular.

Trump comenzó su mandato con un discurso de tono populista, diciendo a los estadounidenses que mejoraría su situación y prometiendo acabar con el orden imperante--según sus propias palabras, "drenar el pantano" de Washington. Pero ha logrado poco en estas áreas, chapoteando de un lado para otro en el atolladero político y congresional de la capital estadounidense, con una administración compuesta por multimillonarios, generales y altos directivos empresariales de imagen colectiva peor que la jalea de políticos y compinches a quienes Trump había prometido exterminar.

Pero si hay algo que Donald Trump ha podido demostrar es que un presidente de Estados Unidos puede seguir siendo él mismo desde su alta investidura. "Nunca hemos tenido un presidente tan mal informado sobre la naturaleza de su cargo, tan abiertamente mendaz, tan auto-destructivo, tan desvergonzado en sus ataques abusivos contra los tribunales, la prensa, el Congreso (incluidos los propios miembros de partido) y altos funcionarios de su propia administración", sostiene Jack Goldsmith, profesor de la Facultad de Derecho de Harvard y afiliado a la conservadora Hoover Institution. "Trump es un Frankenstein hecho de los peores atributos de pasados presidentes", escribió Goldsmith en la revista The Atlantic en octubre.

Y una administración de Donald Trump que no ha tenido reparos en mostrar su verdadera tesitura moral en el ámbito interno, ha sido igualmente desembozada en cuanto a defender una política internacional abiertamente ultraderechista rayana en lo apocalíptico. Incluso personas de posiciones políticas conservadoras no ocultan su preocupación.

Eliot A. Cohen, profesor de la Escuela Paul H. Nitze de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, un neoconservador, ha escrito que si bien hay "muchas razones para estar anonadado ante un presidente como Trump, por su desprecio hacia las normas constitucionales y la decencia en el comportamiento (...) ver a este, el más improbable de los presidentes, moverse en el resbaladizo tamiz de la política internacional es diferente a observar el caos doméstico cotidiano que es la administración Trump. Oírlo intimidar y presumir, jactarse y fanfarronear, amenazar y mentir, trae a uno una especie de mareo, la sensación de que debajo del ritmo palpitante del escándalo diario yace la posibilidad de algo mucho peor."

Mientras esto peor yace aún por venir, he aquí algunas de las altas conquistas internacionales de la administración Trump en este primer año de mandato:

--Donald Trump retiró a los Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, una plataforma mundial que busca evitar un incremento del calentamiento global y que sus consecuencias se tornen ya indetenibles. Estados Unidos es responsable del 20 por ciento de las emisiones de carbono en el mundo.

--La administración Trump ha intensificado las tensiones nucleares en Asia, al punto de que Corea del Norte se vio obligada a señalar hace solo unos días que la administración estadounidense está "pidiendo a gritos una guerra nuclear" y que Trump estaba "empeñado en una apuesta nuclear sumamente peligrosa en la península coreana".

--Recientemente, Estados Unidos decidió de manera unilateral reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, una acción que coloca la cuestión de Palestina prácticamente más allá de una solución, y que la Asamblea General de las Naciones Unidas rechazó tajantemente, propinando un humillante golpe a la administración Trump con una votación de 128 a 9 en contra. El reconocimiento de Jerusalén por parte de Trump fue igualmente criticado por el Papa Francisco durante su tradicional mensaje de Navidad.

--La administración de Trump ha amenazado a Venezuela con el uso de cualquier opción que consideren necesaria para la consecución de sus objetivos.

--Viajando de pantano en pantano, el 16 de junio, Donald Trump visitó Miami para anunciar personalmente su adhesión a la fallida política de guerra fría y hostilidad hacia Cuba mediante un declarado cambio de la política de relajación introducida por la administración Obama.

Es en esa atmósfera general de agitación en lo internacional y decadencia moral en lo interno que, elevando a nuevas alturas la crisis de la civilización que ha venido sacudiendo al mundo en las últimas décadas, en su primer año en el cargo el actual presidente de los Estados Unidos ha hundido hasta el piso la credibilidad de su propio país.

El conocido tanque pensante no partidista de Washington Pew Research Center dio a conocer que en 2017 la imagen de los Estados Unidos ante los ojos del mundo sufrió un brusco deterioro y que la abrumadora mayoría de personas en otros países tienen una opinión negativa sobre ese país.

El informe de Pew consideró que la caída en las opiniones favorables sobre Estados Unidos fue general en el plano internacional. "La proporción de personas con una visión positiva de Estados Unidos se ha desplomado en un conjunto diverso de países en América Latina, América del Norte, Europa, Asia y África", sentenció Pew.

Sólo el 30 por ciento de los mexicanos tiene hoy una visión favorable de los Estados Unidos, frente al 66 por ciento al final de la administración Obama. En Canadá y Alemania, las calificaciones de favorabilidad disminuyeron en 22 puntos, a 43 y 35 por cientos, respectivamente.

Y según el informe de Pew, la desconfianza es aún más profunda hacia Donald Trump. Los países con más bajo índice de confianza en Trump fueron México, con un 5 por ciento, y España con un 7 por ciento.

Una encuesta internacional de 'imagen nación' realizada por la firma alemana de investigación de mercado Gfk y el consultor político Simon Anholt también apunta a que la percepción global acerca de Estados Unidos se ha venido abajo con Donald Trump.

El índice de "marca como nación" dado a conocer por Gfk y Anholt ubicó a los Estados Unidos en el número 6, una clara caída del primer lugar ocupado el año antes. De hecho, fue Estados Unidos el único país en la lista de las 10 principales naciones que experimentó una disminución en comparación con 2016.

El índice, que clasificó a 50 países según el poder y la calidad de su imagen como marca, fue la última de las muestras de que el prestigio de Estados Unidos en el mundo augura mal.

A un año de ascenso al poder de un presidente de tan marcados desvaríos, las líneas más memorables a él atribuibles no provienen de discursos ni de alocuciones presidenciales televisivas, señala el periódico estadounidense The Boston Globe. Provienen de sus tweets.

Trump usa su cuenta de Twitter como instrumento para la creación de ruidos políticos y ha continuado su práctica de campaña de causar daño a sus enemigos utilizando las redes sociales, señala el diario.

Durante el año de mandato de Trump, este ha publicado 2,417 mensajes desde su cuenta de Twitter, según datos del Globe. Suponiendo que Trump hubiera dedicado sólo un minuto a cada tweet, ello resultaría en casi 40 horas publicando, toda una semana de trabajo sin pausa.

En sus tweets, Trump ha citado a The New York Times en 30 ocasiones, casi siempre burlonamente, calificándolo de "failed@nytimes" (fracasado@nytimes). Y ha lanzado 54 tweets contra Barack Obama.

"Dije a Rex Tillerson, nuestro maravilloso Secretario de Estado, que está perdiendo el tiempo tratando de negociar con Little Rocket Man", escribió Trump en octubre, burlándose públicamente del líder norcoreano Kim Jong-un. En sus tweets de este año, Trump ha mencionado a Corea del Norte 59 veces.

El Boston Globe dice que Donald Trump "expone sus resentimientos, inseguridades y obsesiones en Twitter para que todos lo vean" y que con ello ofrece una mina de oro a gobiernos extranjeros que puedan estar interesados en saber cómo piensa y así manipularle.

¿Cuál podría ser el próximo capítulo de la saga de Estados Unidos bajo Trump? ¿Abandonará Trump tempranamente la presidencia? ¿Será derrotado en la reelección? ¿Llegará a asumir un segundo mandato? Nadie lo sabe.

Sin embargo, lo que sí se sabe,--alerta el profesor Eliot A. Cohen--, es que bajo la constante amenaza de juicio político e incapaz de impulsar legislaciones de importancia, Trump probablemente hará lo que otros presidentes que se han visto impotentes han hecho: concentrarse en el ámbito de la política exterior. Pero, señala Cohen, Trump podría verse tentado también a hacer lo que ningún otro presidente provisto de cordura haría jamás: comenzar una guerra para mostrar que no es tan impotente. En el caso de Trump habría que tener en cuenta además su demostrada aptitud para no alcanzar a ver las consecuencias de sus acciones.

¿Nos levantaremos todos una mañana al sonido de un tweet anunciando que se ha desatado una hecatombe nuclear? Solo cabe esperar que no.

Editado por Maite González Martínez
Comentarios
Deja un comentario
  • Cuba apuesta por un desarrollo industrial sustentable y sostenible
  • Cuba, Isla de la Música
  • Prosigue Cuba inmersa en su proceso electoral
  • Vuelve el hombre del muro
  • En Contacto 21-01-18
  • En Compañia del Doctor 21-01-18
Contador de Visitas

4232827

  • Máximo: 19729
  • Ayer: 4398
  • Hoy: 3255
  • En Línea: 189
  • Total: 4232827