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Cumbre de las Américas

Cumbre de las Américas

Cumbre de las Américas

La denominada Cumbre de las Américas fue una iniciativa de los Estados Unidos proclamada el 11 de marzo de 1994 por el presidente Willian Clinton, en su empeño por mantener su hegemonia en América Latina y contrarrestar las Cumbres Iberoamericanas, de las cuales, junto a Canadá, se veía excluido al contar con la asistencia solamente de los países latinoamericanos de lengua española y portuguesa.

Aunque el supuesto propósito es la búsqueda de soluciones a los problemas compartidos por todos los países de las Américas, sean de naturaleza económica, política o social, lo cierto es que Washington ha utilizado estos encuentros para tratar de imponer su criterio y subordinar a sus intereses a los pueblos de la región, la que siempre ha visto como su patio trasero.

Esta situación ha cambiado a raíz de la llegada al poder en varios países del área de gobiernos progresistas, totalmente comprometidos con el bienestar y desarrollo de sus pueblos.

En las Cumbres de las Américas participan todos los países miembros de la OEA, (34) a excepción de Cuba, la cual fue suspendida como miembro el 31 de enero de 1962, durante la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores. Dicha resolución fue anulada en la 39 Asamblea General de la organización el 4 de junio de 2009 en Honduras.

El Gobierno de Cuba saludó la decisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) de derogar, sin condiciones, la resolución que expulsó al país de esa organización.

“Es un día histórico y de reivindicación para los pueblos de nuestra América”, señala la nota oficial, que reitera que Cuba no tiene interés alguno en retornar al organismo continental.

“Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, institución llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que esta decisión impulsada por los Gobiernos populares de América Latina”.

A pesar de ser derogada la resolución contra Cuba, no fue aceptada su participación en las cumbres posteriores.

Como predijo en un evento internacional en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, el 14 de junio de 1994, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, las llamadas Cumbres de las Américas sólo han beneficiado al Norte.

José Martí cuando juzgó una reunión similar, el Congreso Internacional de Washington, el 2 de noviembre de 1889, escribió: “después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia”.

CRONOLOGÍA DE LAS CUMBRES DE LAS AMÉRICAS

I Cumbre de las Américas - Miami, Estados Unidos - 9 al 11 de diciembre de 1994

Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible.

- Santa Cruz de la Sierra, Bolivia - 7 al 8 de diciembre de 1996.

II Cumbre de las Américas - Santiago, Chile - 18 al 19 de abril de 1998.

III Cumbre de las Américas - Quebec, Canadá - 20 al 22 de abril de 2001.

Cumbre Extraordinaria de las Américas - Monterrey, México - 12 al 13 de enero de 2004.

IV Cumbre de las Américas - Mar del Plata, Argentina- 4 al 5 de noviembre de 2005.

V Cumbre de las Américas - Puerto España, Trinidad y Tobago - 17 al 19 de abril de 2009.

VI Cumbre de las Américas - Cartagena de Indias, Colombia - 14 al 15 de abril de 2012.

VII Cumbre de las Américas - Ciudad de Panamá, Panamá - 10 al 11 de abril de 2015.

 

I Cumbre de las Américas - Miami, Estados Unidos - 9 al 11 de diciembre de 1994

ANTECEDENTES/

Esta primera cita estuvo antecedida por dos cumbres presidenciales. La primera se celebró en julio de 1956, en Panamá, con el auspicio de la OEA, Organización de Estados Americanos, y reunió a 19 estadistas del área.

La segunda Cumbre, celebrada en Punta del Este, Uruguay, en abril de 1967 también reunió a

19 líderes del hemisferio, además de un representante de Haití.

Su objetivo era fortalecer la engañosa Alianza para el Progreso, un programa lanzado en marzo de 1961 por el presidente norteamericano, Jhon F. Kennedy que, con el supuesto fin de promover mejoras sociales como la construcción de viviendas, salud, educación y empleo, encubría sus verdaderos objetivos de crear consenso favorable sobre su gestión, frenar a los movimientos revolucionarios y aislar a la Revolución Cubana, tras su triunfo el 1 de enero de 1959, y el ejemplo que significa para los pueblos latinoamericanos.

CUMBRE MIAMI/FLORIDA

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: Willian Clinton

Presidente del país anfitrión: Willian Clinton

Participantes: 34 países miembros de la OEA.( con la sola excepción de Cuba)

A esta reunión llega Estados Unidos con un deterioro económico y una pérdida de la competitividad, de ahí que la liberalización del comercio sea uno de los temas en que mayor hincapié haga, ya que le garantizaría mano de obra barata, recursos naturales y mercado para sus productos.

Un tema en el que el vecino del Norte venía insistiendo desde que el 27 de junio de 1990, el presidente George Bush propuso la creación de una zona de libre comercio que se extendiera desde el Yukón hasta la Patagonia.

Esta propuesta, llamada Iniciativa para las Américas, representaba una contribución barata y rápida, si bien parcial, a la estabilización de las cuentas externas de Estados Unidos, con un alto déficit fiscal. El libre comercio dentro del hemisferio, unido a una tarifa común aplicada al resto del mundo, fortalecería la competitividad norteamericana. sin un sacrificio mayor.

En este sentido, vale recordar la advertencia que hiciera el Presidente Fidel Castro en la I Cumbre Iberoamericana de Guadalajara en 1991:

“Siempre hay un canto nuevo de sirenas para los eternos navegantes en que nos hemos convertido. No hablo ya de bloqueos, guerras sucias, invasiones mercenarias o con el empleo de las fuerzas armadas de la potencia militar más poderosa de este mundo, que se han repetido escandalosamente a nuestra vista en este hemisferio durante las últimas décadas; me refiero a ilusiones como la Alianza para el Progreso, el Plan Baker, el Plan Brady, y la última de las fantasías: una Iniciativa para las Américas...”

En Miami, Estados Unidos presenta sus pretensiones de una liberalización del comercio bajo el nombre de ALCA, Area de Libre Comercio para las Américas. Una iniciativa que Clinton pensaba avalar con la autorización del Congreso para negociar un Tratado de Libre Comercio con Chile y el resto de América Latina, mediante el método de la vía rápida o FAST-TRACK.

La realidad es que la mayor parte de los Jefes de Estado latinoamericanos y caribeños presentes en Miami insistieron en la agenda económica, y se plegaron al deseo de Washington de lograr un Area de Libre Comercio con la esperanza de que ello abriría las puertas del mercado norteamericano y atraería los capitales necesarios para el desarrollo de las naciones latinoamericanas.

Esta Cumbre de las Américas concluyó con la firma de la Declaración de Principios y el Plan de Acción, ambos documentos incluyeron un denominado Pacto para el desarrollo y la prosperidad, el cual contemplaba para el año 2005 la conclusión del ALCA, un mecanismo colonialista promovido por Estados Unidos para mantener su control sobre el continente.

El fortalecimiento de las instituciones democráticas, de acuerdo al criterio norteamericano de democracia, sería otro de los aspectos que se plasmó en la declaración, la cual señalaba al narcotráfico como uno de las mayores amenazas a la democracia.

Con ese pretexto años después nacería el Plan Colombia, una estrategia neocolonial en América Latina para mantener el control político, militar, económico y social en el hemisferio y que significó una amenaza para la soberanía del continente.

En la declaración final también se citaría al terrorismo como otro de los elementos que afectaban la democracia y la seguridad en el hemisferio, argumento empleado por Estados Unidos en numerosas ocasiones para invadir las naciones cuando ve en peligro sus intereses hegemónicos.

En el capitulo social, la cumbre de Miami estuvo bien alejada de la realidad latinoamerica. Mientras los documentos finales prometían facilitar el acceso de la población a la educación, la salud, así como combatir la miseria y el analfabetismo y fomentar el crecimiento económico, desde los años 80 se implementaban medidas neoliberales que alejaban toda posibilidad de un real desarrollo socioeconómico de los países del área y que por el contrario, sumieron a los pueblos más aún en la pobreza.

Uno de los temas mas importantes: la inmigración, quedó fuera de la Cumbre de Miami

II Cumbre de las Américas - Santiago, Chile - 18 al 19 de abril de 1998.

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: William Clinton.

Presidente del país anfitrión: Eduardo Frei

Participantes: 34 países miembros de la OEA, (con la sola excepción de Cuba)

En este segundo encuentro se mantuvieron temas de la cita de Miami como la educación, la democracia, derechos humanos, el combate al narcotráfico y la erradicación de la pobreza.

Volvería a estar presente el libre comercio y sería a partir de esta reunión cuando se iniciarían las negociaciones para la conformación del Area de Libre Comercio promovida por Estados Unidos para eliminar de América Latina la competencia de europeos y asiáticos y tener acceso irrestricto a los recursos latinoamericanos que siempre ha ambicionado controlar.

La II Cumbre de las Américas decidió, además, darle un impulso al papel de la OEA, Organización de Estados Americanos, tristemente conocida por plegarse a los dictámenes de Washington.

Asimismo, se acordaría crear un procedimiento multilateral para evaluar el progreso individual y de conjunto de los países para combatir las drogas, mecanismo utilizado por Washington para mantener su presencia militar en el área.

Se determinaría igualmente el financiamiento de programas conjuntos con el BID, Banco Interamericano de Desarrollo, y la UNESCO, Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

La Declaración final definió a la educación como el factor decisivo para el desarrollo político, cultural, social y económico de los pueblos de la región y se comprometió a facilitar el acceso de todos los habitantes a la enseñanza preescolar, primaria, secundaria y superior, así como convertir el aprendizaje en un proceso permanente.

Sin embargo, años después el acceso sin barreras a la educación continuaría siendo una asignatura pendiente, que solo comenzaría a materializarse con la llegada al poder en varias naciones de gobiernos progresistas.

Ya desde Chile comenzaría a cuestionarse la ausencia de Cuba en estas citas. Unánime fue en ese sentido la posición del Caribe. El primer ministro de Barbados, Owen Arthur, expresó que la de Santiago debe ser la última Cumbre de las Américas sin la participación de Cuba.

Otros mandatarios también criticaron que la Mayor de las Antillas no estuviera presente en el encuentro hemisférico. Al respecto, el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, opinó que su presencia es esencial para poder decir que Nuestra América es una sola.

A partir de esta cita nacerían como una alternativa las Cumbres de los Pueblos, en las que con una agenda propia se analizaron iniciativas frente al ALCA, los tratados de libre comercio, el pago de la deuda externa, la militarización, las corrientes neoliberales y la pobreza en la región, entre otros temas recurrentes y coyunturales, asumiendo una posición pujante y firme.

La cara opuesta a la Cumbre de Las Américas es esta cita, donde se generan procesos de resistencia al proyecto de dominación hegemónica. Es la Cumbre donde las propuestas de integración y el reclamo de los pueblos sí son atendidos.

En esta cita, en la que particparon 800 representantes de la sociedad civil, Cuba también sería la gran ausente presente. El senador democrata-cristiano Jorge Lavandero expresó que aceptar los gobiernos presentes la exclusión de Cuba “como hasta ahora, es tanto como aceptar una América mutilada, lo más grave, a la imagen y semejanza del gobierno norteamericano.”

III Cumbre de las Américas - Quebec, Canadá - 20 al 22 de abril de 2001.

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: George W. Bush

Presidente del país anfitrión: Jean Chretien

Participantes: 34 países miembros de la OEA, (con la sola excepción de Cuba)

A partir de este encuentro oficiaría como Secretaria del Proceso de Cumbres la OEA, lo que permitiría a Estados Unidos reforzar su influencia sobre los países latinoamericanos.

Un tema importante en la Declaración política fue la preparación de la Carta Democrática Interamericana, aprobada el 11 de septiembre de 2001, en Lima, Perú, en un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, pero que encontró objeciones de naciones como Venezuela.

La nación suramericana manifestó su reserva “acerca de los párrafos 1 y 6 de

la Declaración de Quebec, por cuanto a juicio de nuestro Gobierno la democracia debe

ser entendida en su sentido más amplio y no únicamente en su carácter representativo.

Entendemos que el ejercicio democrático abarca además la participación de los

ciudadanos en la toma de decisiones y en la gestión de gobierno, con miras a la

construcción diaria de un proceso dirigido al desarrollo integral de la sociedad. Por ello, el Gobierno de Venezuela hubiese preferido, y así se solicitó en esta Cumbre, que en el texto de la Declaración quedase reflejado expresamente el carácter participativo de la democracia”.

Tres años después de la cita de Santiago de Chile se vuelven a retomar temas como democracia, derechos humanos, justicia, seguridad hemisférica, sociedad civil, comercio, gestión de desastres, desarrollo sostenible, desarrollo rural, crecimiento con equidad, educación, salud, igualdad de género, pueblos indígenas, diversidad cultural y la niñez y la juventud.

Estados Unidos también insistiría en implementar el Área de Libre Comercio de las Americas (ALCA) para el año 2005.

Como afirmara el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, Estados Unidos pretende en Quebec 'adelantar el festín', acelerar el proceso para extender el dominio de sus multinacionales por todo el continente, pero los pueblos de América Latina y el Caribe 'pueden ser devorados, pero no digeridos; escaparán más tarde o más temprano del vientre de la ballena'.

Y lo cierto es que la pretensiones norteamericanas comenzarían a chocar con la oposición de algunas naciones, como Venezuela que dejó bien clara su postura contra ese nuevo intento colonialista norteamericano.

Es así que en la Declaración de Quebec se consigna al final que Venezuela reserva su posición sobre el párrafo 15 de ese documento y el párrafo 6-A del Plan de Acción, referidas al ALCA.

Igualmente el presidente brasileño Fernando Henríque Cardodo insistió en que los beneficios del libre comercio sean repartidos equitativamente. Las aperturas comerciales deben ser recíprocas y deben conducir a reducer, en vez de agravar las disparidades, enfatizó.

La III Cumbre además de marcar las divisiones existentes en la región sobre el controvertido tema de la democaracia y del ALCA, también reflejó el deseo y las aspiraciones de varias naciones de un genuino proceso de integración, que dejara de lado los dictámenes estadounidenses y llevara a una verdadera independencia latinoamericana y caribeña.

Québec también pasó a la historia por el alto grado de movilización de todos los sectores de la sociedad civil y por la brutal represión policial. Por lo menos 435 personas fueron detenidas y más de un centenar resultaron heridas en el curso de dos dias de marchas, manifestaciones y enfrentamientos que implicaron a unas 60 mil personas.

La amplia movilización contra la cumbre recibió el apoyo de algunos participantes en la cumbre como el presidente brasileño, quien expresó sus simpatías con las protestas contra 'una globalización económica sin rostro humano'.

En la II Cumbre de los Pueblos en Québec, en abril de 2001, se aprobó un documento final que denunciaba el incumplimiento del acuerdo tomado en la I Cumbre de Miami de 1994 para fortalecer la democracia, los derechos humanos, apoyar la educación y reducir la pobreza. Hasta la fecha, nada se ha hecho al respecto.

Hasta Quebec llegó la voz de Cuba, dijo Hugo Chávez.

Caracas, 22 de abril.-El presidente venezolano, Hugo Chavéz, dijo hoy que hasta la Cumbre de Quebec llego la voz de Cuba, aunque Fidel Castro estuviera ausente, reporto PL.

La oficina de prensa del Palacio de Miraflores distribuyo declaraciones hechas por el mandatario a periodistas que le entrevistaron en esa ciudad canadiense en ocasión de la culminación de la denominada Cumbre de las Américas.

Creo que vimos hasta banderas cubanas en la calle, y muchas cosas de las que nosotros hablamos, estoy seguro las diría Fidel Castro si estuviera aquí, agrego.

Opino que Cuba debe estar en todos los mecanismos de integración, sin excepción, pues es un pueblo muy importante de América Latina.

Cuba no esta excluida, anda por allí (en las calles), por allí andan las voces, apuntó, refiriéndose a manifestantes que coreaban el nombre de la Isla y portaban enseñas nacionales del país caribeño.

Estoy seguro de que si Fidel Castro estuviera aquí coincidiria en nuestra preocupación por la pobreza, la miseria, el hambre, la desigualdad, nuestra preocupación por la fecha de entrada en vigor del ALCA, la parte social, la de la democracia manifestó.

Ante la insistencia del reportero, expresó que debía preguntarle más al Presidente cubano, pero yo creo que no hace falta que Fidel Castro este para que las voces de Cuba se oigan”.

IV Cumbre de las Américas - Mar del Plata, Argentina- 4 al 5 de noviembre de 2005.

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: George W. Bush

Presidente del país anfitrión: Néstor Kichner

Participantes: 34 países miembros de la OEA, (con la sola excepción de Cuba)

La IV Cumbre de las Américas realizada en el balneario argentino de Mar del Plata concluyó con una derrota política de Estados Unidos, criticado en su discurso de inauguración por el presidente argentino por haber instrumentado políticas económicas que generaron miseria e hicieron caer democracias, y que, por demás, no logró respaldo para incluir una resolución a favor del ALCA, Área de Libre Comercio de las Américas.

La Declaración final, a propuesta del país anfitrión, reflejó las dos posturas presentes en el encuentro: a favor y en contra de la implementación del ALCA, esta última sustentada por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, miembros del MERCOSUR, y Venezuela, que abogaban porque se tuvieran en cuenta las necesidades y sensibilidades de todos los socios, así como las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías.

La pretensión norteamericana de relanzar el ALCA quedó debilitada en un escenario muy distinto al de hace once años y dejó en evidencia que el equilibrio y la correlación de fuerzas en la región había comenzado a cambiar.

Hay que tener además en cuenta que a la llegada de gobiernos progresistas al poder se sumaba el nacimiento en diciembre de 2004 del ALBA, llamada en ese momento Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, que después cambió por el término más exacto de “Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” mecanismo integracionista nacido de la mano de Cuba y Venezuela y que implementaría un nuevo tipo de relación en el continente basado en la solidaridad, cooperación y complementariedad.

"El debate como se dio del ALCA demuestra que el ALCA no acepta la democracia", afirmó el presidente venezolano, Hugo Chávez en declaraciones a la prensa. "El ALCA trae veneno, es una propuesta imperialista, anexionista y fundamentalista: si no estás con el ALCA estás contra mí".

Mar del Plata por tanto, significó el entierro del ALCA.

Por su parte, la III Cumbre de los Pueblos de América, que incluyó la participación de unas 500 organizaciones civiles, entre ellas una representación de Cuba, concluyó en Mar del Plata con un fuerte pronunciamiento contra el ALCA y propuestas alternativas a esta iniciativa, impulsada por Estados Unidos.

El documento final del encuentro afirma que "las negociaciones para crear un Área de Libre Comercio de las Américas deben ser suspendidas inmediata y definitivamente" pues, como señala el document, trata sobre la perpetuación de un modelo que hizo más miserable e injusto al continente con la peor distribución de la riqueza en el mundo.

De ahí que los participantes asumieron la lucha de sus pueblos por la distribución equitativa de la riqueza, con trabajo digno y justicia social, para erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión social y decidieron trabajar por la soberanía alimentaria, la agricultura sostenible y una reforma agraria integral.

"Nos empeñamos en favorecer e impulsar procesos alternativos de integración regional, como el ALBA", dice el documento sobre el proyecto que constituía una alternativa ante el ALCA.

La declaración final contiene un repudio a la presencia de Bush "en estas dignas tierras latinoamericanas". De hecho Mar del Plata fue escenario de ua multitudinaria marcha y posterior acto en el Estadio Mundialista contra el presidente norteamericano, que tuvo como su principal orador a Hugo Chávez.

La marcha, que movilizó a unas 30 MIL personas, estuvo encabezada por Diego Armando Maradona, ex jugador de fútbol argentino, y contó, además, con la presencia del diputado Miguel Bonasso; de organismos de derechos humanos; el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de 1980; el trovador cubano Silvio Rodríguez, el cantautor y activista francés Manu Chao, de las Madres de Plaza de Mayo y de Evo Morales, activista boliviano y candidato a la presidencia de su país, elegido finalmente como primer mandatario, cargo que ocupa actualmente.

Como parte de esta Cumbre de los Pueblos se realizó también la Cumbre Continental de Pueblos y Organizaciones Indígenas , en la que participaron 200 delegados indígenas del continente, quienes denunciaron la continua violación de sus derechos ancestrales y propusieron la transformación de los Estados americanos en Estados pluriculturales para dar lugar a la participación de los pueblos indígenas en las decisiones que los afectan.

V Cumbre de las Américas - Puerto España, Trinidad y Tobago - 17 al 19 de abril de 2009.

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: Barack Obama

Primer ministro del país anfitrión: Patrick Manning

Participantes: 34 países miembros de la OEA, (con la sola excepción de Cuba)

La V Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España fue el estreno del presidente norteamericano, Barack Obama, quien se encontró con una América Latina unida que reclamó
el inicio de una nueva etapa de los nexos del área con  Estados Unidos.

Los asistentes dejaron bien claro a Obama, que en estos nuevos vínculos un elemento esencial era la inclusión de Cuba en el sistema interamericano de naciones. Claras alrespecto fueron las intervenciones de muchos de los participantes en el encuentro, del que Cuba ha sido arbitrariamente excluida desde su inicio en 1994.

Los presidentes de Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia y Nicaragua dejaron ver lo absurda de la política de aislamiento practicada por los diversos gobiernos norteamericanos contra la Mayor de
las Antillas, una estrategia que ha fracasado ruidosamente.

Emotiva fue la intervención del primer mandatario venezolano, Hugo Chávez, cuando sentenció “Pero, aquí todos queremos a Cuba, todos aquí somos amigos de Cuba y aspiramos que Estados Unidos lo sea también. Y respetamos a la Cuba hermana, solidaria siempre. ¡Qué nación tan solidaria!.”

Certeras fueron también las palabras del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, quien señaló

“A esta cumbre me niego a llamarle Cumbre de las Américas. Hay dos grandes ausentes: Cuba y Puerto Rico”.

Más adelante enfatizaría: “A Cuba se le excluye. Cuba, cuyo delito ha sido prestar solidaridad sin condiciones a nuestros pueblos, y por eso se le sanciona, se le castiga, se le excluye y por eso no me siento cómodo en esta cumbre, no puedo sentirme cómodo, siento vergüenza de estar participando en esta cumbre con la ausencia de Cuba”.

Asimismo, a pesar de tampoco estar contemplado en la agenda, el bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace más de medio siglo mantiene Estados Unidos contra el archipiélago fue otro de los asuntos abordados por los participantes tanto en el encuentro como en las conferencias de prensa, pese al intenso cabildeo de la cúpula de la OEA para que no saliera a flote el tema Cuba.

La cumbre no tuvo resultados concretos, pues no hubo consenso sobre el documento final. Los países miembros del ALBA, Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, no suscribieron la declaración, calificada de insuficiente e inaceptable, pues no daba respuesta a la crisis económica global.

Igualmente criticaron que el documento excluyera injustificadamente a Cuba, sin hacer mención al consenso general que existe en la región de condena el bloqueo estadounidense a la isla y los intentos de aislamiento de los cuales su pueblo y su gobierno han sido incesantemente
objeto, de manera criminal.

La cita de Puerto España fue la cumbre donde el recién electo presidente Barack Obama generó un elevado nivel de expectativas, por todo lo que prometido sobre un cambio de actitud hacia el continente.

Sin embargo, las expectativas se transformaron rápidamente en decepción. La continuidad de la Cuarta Flota, reinstalada por su antecesor George W. Bush en 2008 luego de 50 años, la ratificación del bloqueo económico a Cuba, el mantenimiento de la cárcel de Guantánamo y la ausencia de progresos en cuestiones migratorias provocaron decepción en muchos gobiernos.

En Puerto España se debatió también sobre la prosperidad humana, la seguridad energética, la sostenibilidad ambiental, la seguridad pública y la gobernabilidad democrática.

La Cuarta Cumbre de los Pueblos fue también un descomunal apoyo a Cuba desde la misma inauguración, con sendas manifestaciones pacíficas, que en sus pancartas exigían el derecho de Cuba a ser incluido en la Cumbre de Las Américas y demandaban el levantamiento del bloqueo.

Esta cita fue un espacio para renovar el rechazo al modelo económico neoliberal y para reclamar a los gobiernos políticas de desarrollo basadas en la igualdad y en la justicia social, garantizando la soberanía alimentaria y energética, el cuidado del ambiente, los lazos de cooperación latinoamericana, la igualdad de géneros y la diversidad étnica y cultural.

VI Cumbre de las Américas - Cartagena de Indias, Colombia - 14 al 15 de abril de 2012.

Presidente de Estados Unidos en esos momentos: Barack Obama

Presidente del país anfitrión: Juan Manuel Santos

Participantes:31 países miembros de la OEA. Ausentes: Venezuela, Ecuador, Nicaragua. Se mantiene exclusión de Cuba. Por Haití asistió el canciller Laurent Lamothe.

En la Cumbre de las Américas de Cartagena de Indias quedó bien en claro el cada vez mayor aislamiento de Estados Unidos en su  política hostil contra Cuba. Los países latinoamericanos y caribeños marcharon unidos en su pedido de que cesara la injustificada exclusión de la Mayor de las Antillas de citas de este tipo.

Aunque físicamente ausente de la reunión, Cuba estuvo bien presente, su exclusión se hizo sentir durante todo el desarrollo del evento, incluso antes, en la reunión de Cancilleres y la Cumbre de los Pueblos.

La NO asistencia de los presidentes de Ecuador, Venezuela y Nicaragua marcó esta cita y puso de manifiesto el incierto futuro de estas Cumbres, si se persistía en mantener excluída a La Habana.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, que había sido el primero en cuestionar dicha Cumbre en la reunión de febrero del ALBA en Caracas, dio la batalla en Cartagena y afirmó “estamos en una etapa de desintegración. No es posible que un país pueda vetar la presencia de Cuba, por tanto, no hay integración y con la ausencia de Ecuador, como una ausencia justa en protesta al veto de Estados Unidos hacia Cuba, ¿de qué integración podemos hablar?”. 

Daniel Ortega, en masivo y juvenil acto de solidaridad con Cuba, el 14 de abril, en Managua planteó: “yo creo que es el momento del gobierno de los Estados Unidos para escuchar a todas las naciones latinoamericanas de las más diversas ideologías, de los más diversos pensamientos políticos; desde los pensamientos más conservadores hasta los pensamientos más revolucionarios, pero ahí están todos coincidiendo en que Cuba tiene que estar presente en estas reuniones o no habrá próximas Cumbres llamadas o mal llamadas de las Américas”.

En la primera jornada, los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América oficializaron en Cartagena una declaración que advertía que no asistirán a más cumbres sin Cuba.

Como resaltara una declaración de la cancillería cubana, emitida tras el encuentro en la ciudad colombiana, fue impresionante la sólida postura unitaria de Nuestra América en torno al bloqueo, la exclusión de Cuba y a las Malvinas.

El documento destacó las posturas de la presidenta argentina, Cristina Fernández, y de su homóloga de Brasil, Dilma Rousseff, quien defendió con serena dignidad ante Obama, que la Patria Grande solo puede ser tratada como igual y confirmó la postura común en apoyo a Argentina y a Cuba.

Los líderes de los países del Caribe mostraron la solidez de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y que esta y la América Latina son igualmente indivisibles. Su defensa de la soberanía argentina de las Malvinas y su tradicional y categórico respaldo a Cuba fue trascendental, enfatizó la declaración de la cancillería cubana.

Hay que destacar que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien realizó gestiones para invitar a Cuba, visitó La Habana en marzo de ese año para explicar la imposibilidad de la asistencia del país caribeño por falta de consenso. En una declaración leida en el aeropuerto internacional José Martí expresó su deseo de que la situación de Cuba sea discutida "de manera constructiva" en la Cumbre de Cartagena.

"Es un tema que lleva mucho años sin solucionarse y hacemos votos para que esta incómoda situación no se repita en el caso de la próxima Cumbre" que tendrá lugar en Panamá, enfatizó.

La reunión concluyó sin declaración final por falta de consenso, ante las diferencias entre América Latina y Estados Unidos y Canadá ante temas como Cuba y Malvinas.

La cumbre emitió tres comunicados sobre temas específicos, entre los que no están, ni la inclusión de Cuba en la lista de participantes de próximas cumbres de las Américas, ni un apoyo expreso a la reivindicación Argentina de soberanía sobre las Malvinas.

Los comunicados fueron uno, a instancias de Brasil y Argentina, de apoyo a la reunión sobre medio ambiente Río+20, otro de México sobre la delincuencia organizada transnacional y otro de Colombia referido a un foro de competitividad regional.

Para esta V Cumbre de los Pueblos el gobierno de Estados UNidos enfrentó a una América Latina con una postura distinta, con mayor capacidad de representación, e insatisfecha al no ver cumplidas las promesas de Obama.

Miles de participantes en el encuentro rechazaron enérgicamente la insistencia del gobierno de Estados Unidos de imponer su agenda y decidir sobre el rumbo de las deliberaciones de estas Cumbres. Son prueba de ello, señala el documento final, su veto a la participación de Cuba y su estrategia de militarización, que utiliza como pretexto la fracasada guerra contra las drogas, la atención a desastres naturales y el control a la migración, como forma de mantener su hegemonía.

Denuncia que su política imperialista se expresó en el apoyo al golpe de Estado en Honduras el mantenimiento del bloqueo económico a Cuba y la continuidad de la base militar de Guantánamo así como, la oposición a la soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas.

Finalmente subraya que ha sido ostensible, después de la Cumbre de Trinidad y Tobago, el incumplimiento por el gobierno de Obama de la oferta de construir un nuevo tipo de relación con América Latina. A pesar de su derrota en la propuesta del ALCA, el gobierno estadounidense, para sortear la aguda crisis económica que afronta se empeña en promover los tratados de libre comercio y el conjunto de la agenda neoliberal que son un obstáculo para la integración regional y han sumido en el atraso y la miseria a la mayoría de los países del continente.

VII Cumbre de las Américas - Ciudad de Panamá, Panamá - 10 al 11 de abril de 2015.

Presidente de los Estados Unidos: Barack Obama.

Presidente del país anfitrión: Juan Carlos Varela.

Participantantes:

Por primera vez en dos décadas estará presente en este encuentro Cuba, como resultado de la más amplia solidaridad latinoamericana.

El gobierno de Panamá invitó oficialmente el 4 de diciembre del 2014 al presidente de Cuba, Raúl Castro, a participar en la VII Cumbre de Las Américas que tendrá lugar en este país centroamericano sumando asi 35 paises.

Con anterioridad, en septiembre, viajó a La Habana la vicepresidenta y canciller panameña, Isabel de Saint Malo de Alvarado, para tratar el tema, que fue acogido favorablemente por el gobierno cubano.

Panamá introduce una serie de innovaciones a este encuentro hemisférico, como lo son: la invitación, por primera vez, a todos los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas; la realización de un foro académico que reunirá a los rectores de las Universidades más destacadas del continente; y la implementación de un nuevo enfoque metodológico en el desarrollo del tema y los acuerdos.

El tema central de la VII Cumbre de las Américas es “Prosperidad con Equidad, los desafíos de la cooperación en las Américas”. La agenda de la reunión incluye temas sobre salud, educación, medioambiente, energía, seguridad, migración, gobernabilidad democrática y participación ciudadana.

Sin embargo, la cita estará marcada por la política agresiva de Estados Unidos hacia Venezuela, rechazada enérgicamente por las naciones del área.

De hecho la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América se reunió en Caracas el 17 de marzo para fijar su posición de cara a la cita de Panamá ante el decreto emitido por el presidente norteamericano que califica a la nación sudamericana como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos.

El encuentro confirmó la unidad y solidaridad existente en la región con Venezuela, que en todo momento ha manifestado su disposición de dialogar de forma pacífica y civilizada con el gobierno de Estados Unidos, pero que nunca aceptará amenazas e imposiciones de Washington.

En Caracas se evidenció que América Latina y el Caribe es una Zona de Paz, donde las naciones impulsan procesos de integración y relaciones de amistad, con el fin de seguir garantizando el bienestar de los pueblos.

Es así que la declaración final del encuentro solicita a Obama que derogue la hostil ley y establezca el diálogo con Caracas en lugar de promover el conflicto y a la confrontación.

En su intervención, el presidente cubano, Raúl Castro, enfatizó que “la posición de nuestro país en estas circunstancias permanece invariable.  Reitero la firme solidaridad de la Revolución Cubana con la Revolución Bolivariana, con el Presidente constitucional Nicolás Maduro y con la unión cívico-militar que este encabeza.   Reitero la absoluta lealtad a la memoria del Comandante Hugo

Chávez Frías, el mejor amigo de la Revolución Cubana.”

Asimismo, ratificó “una vez más, que los colaboradores cubanos presentes en la hermana Nación, continuarán cumpliendo con su deber bajo cualquier circunstancia, en beneficio del hermano, solidario y noble pueblo venezolano”.

Analistas políticos ya auguran que si la administración norteamericana no varía su posición hostil hacia la Patria Grande, la reunión de Panamá pasará a la historia como la “Cumbre de la discordia”, y del sepelio definitivo de la OEA, esa vieja y controvertida institución “Made in USA”.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, adelantó que antes del referido cónclave Obama debe pedir perdón a Venezuela por sus recientes peligrosas amenazas contra la patria de Hugo Chávez y el gobierno del mandatario Nicolás Maduro.

Morales demandó a su vez al actual inquilino de la Casa Blanca que debe levantar el fracasado e ilegal bloqueo que impone a Cuba desde hace más de cinco décadas, previo al encuentro.

Es así que bajo el lema “América Latina, una patria para todos, en paz, solidaria y con justicia”, se desarrollará la Sexta Cumbre de los Pueblos los días 10 y 11 de abril, que en su convocatoria recuerda que la cita coincide con una década de la derrota del ALCA, Área de Libre Comercio para las Américas, en la Cumbre de Mar del Plata, Argentina.

Entre los temas de debate del encuentro aparecen el bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene Estados Unidos contra Cuba a pesar de las declaraciones mediáticas de los funcionarios norteamericanos; el derecho a la independencia de Puerto Rico y a una salida al mar para Bolivia; y las reparaciones a las familias víctimas de la invasión de 1989 contra Panamá, entre otros.

CUMBRES EXTRAORDINARIAS

· Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1996.

El tema central fue el desarrollo sostenible. De esta Cumbre salieron 140 mandatos sobre la educación, la agricultura sostenible y la forestación, las ciudades y comunidades sostenibles, los recursos de agua y las zonas costeras, la energía y los minerales.
Monterrey, México en 2004.

El tema central fue la reducción de la pobreza. Una vez más Estados Unidos pretendíó que la reunión diera un espaldarazo al ALCA y se acordara la fecha del 2005 para que este cuestionado tratado entrara en vigor.

La propuesta no fue acogida por todos, y el presidente norteamericano, George W. Bush, tuvo que contentarse con que se acordara que el tema se discutiera en la Cumbre de Mar del Plata, un año después.

La Declaración de Nuevo León concentró la atención en tres áreas: crecimiento económico con equidad para reducir la pobreza, desarrollo social y gobernabilidad democrática.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que la Declaración de Nuevo León contiene 50 y más enunciados - "algunos de ellos muy lindos"- pero que no se ponen metas concretas, como por ejemplo el compromiso de reducir la mortalidad infantil en un 10 por ciento en un determinado plazo. Por ello este documento solo será un "saludo a la bandera", agregó.
NOTA:

  • Las 34 naciones participantes en las Cumbre de las Américas son los mismos 34 Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos . Los países son: Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay, y Venezuela.

(el trigésimo quinto Estado miembro de la OEA sería, Cuba la cual fue suspendida como miembro el 31 de enero de 1962, durante la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores. Dicha resolución fue anulada en la 39 Asamblea General de la organización el 4 de junio de 2009 en Honduras)

Fuentes: Documentos del Centro de Documentación de RHC.

Páginas de Internet.

Compilación y Redacción: Maria Josefina Arce y Mabel Peláez García.

Revisión: Guillermo Alvarado.

 

 

 

 

 

Editado por Pedro Manuel Otero
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