El fotógrafo: un eterno descubridor
Autor: Susana Méndez | Fuente:
CUBARTE 30 de Agosto 2009
Entrevista
al representante del FIF en Cuba
Rufino del Valle Presidente y fundador
del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica.
Al
observar una fotografía retornamos
siempre a su momento.
Es
que este arte tiene una naturaleza
incomparable; el poder de apresar
el instante único que muy
extrañamente se reitera,
va contra la circunstancia efímera
de la vida, y comunica, descubre
verdades, inculpa, enamora, evoca,
defiende, mantiene vivas los remembranzas
y permite, entre otras cosas no
menos importantes, que no olvidemos
los rostros de los que amamos y
no veremos más, por cualquier
motivo y también nos brinda
la dicha de volver a mirar a nuestros
hijos, acabados de nacer.
Rufino
del Valle sabe esto mejor que nadie
y porque lo sabe ha dedicado gran
parte de su vida a investigar, estudiar,
conservar, coleccionar y otros muchos
infinitivos, todos relacionados
con la fotografía cubana.
Es
el Presidente y fundador del Fondo
Cubano de la Imagen Fotográfica,
especialista de la Fototeca de Cuba
y salvaguarda como nadie, esta manifestación
artística.
¿Cuándo
surge y por qué el Fondo
Cubano de la Imagen Fotográfica?
El
Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica
(FCIF) surgió en el año
1992, en la Casa de Cultura de La
Habana Vieja , fue tan bien acogido
por la comunidad de fotógrafos
que el Centro Nacional de Casas
de Cultura, prácticamente
enseguida lo asumió como
un proyecto propio.
Nace
en pleno período especial
cuando parecía que entre
otras cosas también iba a
desaparecer la fotografía
en Cuba. Recordarás que algunos
periódicos cerraron, otros
recortaron su tirada, muchos departamentos
de fotografía dejaron de
funcionar, entonces un grupo de
fotógrafos, investigadores,
cineastas, diseñadores, interesados
en que eso no ocurriera decidimos
crear una organización que
nos sirviera para reunirnos y mantener
contactos sistemáticos que
nos permitieran actualizarnos de
lo que estaba ocurriendo en Cuba
y en el mundo y al mismo tiempo
invitar, bueno como invitamos nosotros,
sin costear nada, a personalidades
internacionales para que vinieran
a intercambiar acerca de lo que
se hacía en sus países.
Otro
objetivo fundamental era investigar
la historia de la fotografía
cubana, por desgracia María
Eugenia Haya Jiménez, Marucha,
fundadora de la Fototeca de Cuba
y precursora de la investigación
histórica de la fotografía
cubana había muerto en el
91, entonces había quedado
descabezada esta gestión
pues salvo algunos trabajos de Jorge
Oller y José Antonio Navarrete,
nadie más estaba siguiendo
ese trabajo.
Nos
interesamos también por la
conservación y por dar a
conocer a la población la
importancia que tiene mantener vivo
el patrimonio fotográfico,
o sea, una imagen de un pariente
lejano que alguien tiene en su casa,
quizás no tenga significado
para él pero sí tiene
un valor histórico, sirve
para identificar costumbres, modos
de vestir, de peinarse, todo lo
cual puede ayudar para la asesoría,
en cine, teatro, televisión,
para la ambientación de una
época determinada, para definir
detalles arquitectónicos
y otras informaciones útiles
para varias profesiones.
¿Qué
otra función desarrolla el
Fondo…?
Varias más, agrupar a los
fotógrafos cubanos en una
gran familia; estimular el intercambio
cultural y de exposiciones como
forma de alimentar el contacto entre
artistas e instituciones, crear
para la historia de la fotografía
iberoamericana una colección
de materiales museables, que constituyan
medios didácticos para las
próximas generaciones.
Nuestro
sueño es crear un centro
de investigaciones que además
posea un museo de la fotografía,
que todavía no existe en
Cuba; ayudar a elevar el conocimiento
hacia esta esfera mediante cursos,
encuentros, jornadas, talleres,
concursos y salones de fotografía.
Dentro de esto estaría una
escuela de fotografía, tan
necesaria, ya que en Cuba no existe
ninguna y el fotógrafo empírico
necesita elevar su nivel cultural
en un mundo donde la imagen está
tan globalizada.
¿Es entonces una
asociación?
Funciona como asociación
pero no está registrada como
tal, somos un proyecto cultural
aunque bien pudiera ser una asociación
pues nuestro objetivo, como te dije,
es agrupar a todos los fotógrafos
cubanos, porque hoy en día
están los de prensa, asociados
en la UPEC , los creativos o artísticos,
por selección, que los agrupa
la UNEAC y los jóvenes fotógrafos,
también por selección,
que pertenecen a la Asociación
Hermanos Saíz, el resto no
tiene ningún órgano
de relación, a saber los
fotógrafos científicos,
o para fines científicos,
los fotógrafos submarinos,
los fotógrafos aficionados,
de donde se nutre el futuro profesional,
los de bodas, "quinces",
cumpleaños y bautizos que
son necesarios y que hay que ayudarlos
a que su trabajo comercial sea también
un trabajo artístico, porque
si vamos a la historia de la fotografía,
no solo en nuestro país,
si no en el mundo, vemos que estos
fotógrafos han sido muy importantes,
ahí tenemos el caso de Joaquín
Blez, que hizo mucha fotografía
de este tipo.
¿Puede el Fondo Cubano
de la Imagen Fotográfica
influir en que estos fotógrafos
logren un trabajo artístico
lo cual mejoraría indiscutiblemente
el gusto de la población?,
porque ciertamente éstos
definen el tipo de foto, la pose
de la quinceañera o de la
novia...
Claro, exactamente, ese es nuestro
objetivo, que los fotógrafos
cuyo interés es puramente
comercial y que respondan a una
demanda real, lo hagan de una manera
creativa, que tengan conocimientos
de arte, que no busquen imágenes
tan cursis, porque en el mundo entero
se hacen exposiciones y curadurías
de esta temática pero con
un vuelo estético indiscutible
y en la medida en que éstos
adquieran conocimientos el resultado
será superior y de esa manera
irá poco a poco variando
el gusto de la población.
En el pasado muchos de nuestros
fotógrafos de estudio y que
recogían las instantáneas
de las celebraciones devinieron
excelentes realizadores de fotografía
de arte, ¿puede mencionar
algunos?
Sí por supuesto, Blez, Gonzalo
Lobo, que se firmaba Van Dyck, Aladar
Hajdú, conocido por Rembrant,
Augusto Fonseca, Moré, que
durante muchos años hizo
fotografía comercial y después
fue miembro del Club Fotográfico
de Cuba donde adquirió muchos
conocimientos sobre fotografía
creativa y después del triunfo
de la Revolución fue fotógrafo
de prensa sin olvidar a Narcy y
Armand, éste último
conocido como el fotógrafo
de las estrellas, quienes además
se dedicaron a documentar con retratos
de estudio las más importantes
figuras de la radio, la televisión
y el cine..
¿Qué labor
internacional realiza el Fondo Cubano
de la Imagen Fotográfica?
Bueno, desde el año 1993
y hasta el 98, con el apoyo del
Consejo nacional de Casas de Cultura,
realizábamos un evento internacional
anual en el Centro de Prensa Internacional,
con condiciones propias de los miembros
del Fondo, invitábamos a
personalidades de la fotografía
de diferentes países como
Francia, España, Canadá,
Inglaterra, Italia, Suiza, Estados
Unidos, México, Puerto Rico,
Colombia, Argentina y otros.
Estos
invitados no solo traían
sus exposiciones sino que desarrollábamos
sesiones teóricas donde ellos
daban conferencias, charlas, talleres,
etc., como son los casos de Cristina
García Rodero, Margarita
Ledo, Juan Manuel Díaz Burgos,
Emilio Castell, Kote Cabezudo, Ana
Padilla, José María
Díaz Maroto, Gabriela Grech,
Leo Marrero (de España),
Luis Alberti, Eduardo Dolengiewich
(de Argentina), Alfonso Cardona,
María isabel Mejía,
Eduardo Zepeda, Cochita Benavides,
Ana Corral, Jorge García
Cantú, Elisa Lozano, Víctor
León, Fabricio León,
Fabiola Renau, Humberto Suaste,
Nora Paragón (de México),
Eugenia Cárdenas, Oscar Frasser,
Juan Jiménez (de Colombia),
J.J. Castro, Yuri Valecillo (Venezuela),
Félix Cordero, Ernesto Robles,
Farah Rivera (Puerto Rico), los
hermanos Mario y José Picayo,
Owina Fogarty (de EE.UU.), Nego
Miranda (Brasil), Daniel Hernández
(Guatemala), Luis Nova (República
Dominicana), Umberto Polazzo (Suiza),
Elgar Romero (El Salvador), Sara
Roitman (Ecuador), Nany Reddy (Canadá),
Peter Grieger (Alemanaia), entre
otros.
En el evento se entregaba el premio
Olórum, que consideramos
como el Premio Nacional de Fotografía
por la obra de toda la vida, lo
concedimos a Raúl Corrales,
Alberto Korda, Tito Alvarez, Ernesto
Fernández, Roberto Salas,
Chinolopez, Liborio Noval, René
Peña, Jorge Oller y de las
figuras internacionales lo conferimos
a una de las grandes de la fotografía
mundial la española Cristina
García Rodero, que fue premio
World Press Photo en varios momentos,
actualmente acaba de entrar a una
de las agencias más importantes
del mundo, Magnum y a Juan Manuel
Díaz Burgos, Luis Alberti
y Sebastiao Salgado, entre otros.
Además de las exposiciones
nacionales y extranjeras que se
organizaban dentro del marco de
los Coloquios Iberoamericanos se
hacía un Salón Internacional
de Fotografía "Abelardo
Rodríguez Antes" anualmente,
entre los meses de octubre y noviembre
desde 1993 a 1998.
Después del 98 seguimos entregando
algunos premios solamente.
Ahora se entrega esporádicamente,
cuando se puede, no se hace anualmente
como antes, por no tener prosupuesto
aunque el premio no concebía
la entrega de dinero, entregábamos
un certificado y una estatuilla
de madera, una talla que nos hacían
de manera gratuita los escultores
Oviedo, que son una familia:, el
padre y los hijos, lo hacían
como colaboración.
¿Entonces ya no tienen
ninguna actividad internacional,
ningún intercambio con fotógrafos
del mundo?
Sí, aún tenemos algún
trabajo internacional, pero es muy
limitado no tan fuerte como en los
90, aunque siempre se hizo sin recurso
estatal, pero sí con apoyo
de instituciones culturales del
estado como el Consejo Nacional
de Casas de Cultura, el Instituto
Internacional de Periodismo José
Martí, la Casa de Africa,
la Casa de México, la Casa
Simón Bolívar y muchas
otras más.
Algunos miembros dan sus talleres
en Cuba y cuando viajamos al extranjero
invitados a algún evento
llevamos exposiciones y damos conferencias,
como hicimos recientemente en Argentina
o en el 2005 cuando participamos
en el Festival Internacional de
Fotografía de Arles, en Francia,
el más importante de Europa.
Cuando
viene un fotógrafo extranjero
lo invitamos a dar alguna charla
o un taller; como es el caso de
Eduardo Segura, director de la Fototeca
de Paraná en Argentina que
nos visitará próximamente,
o cuando Pedro Coll, de Mayorca,
el año pasado dio una conferencia
sobre los bancos de imágenes
y la fotografía publicitaria.
También asesoramos las tesis
de universidades extranjeras que
nos lo solicitan por investigación
de sus alumnos sobre la historia
de la fotografía cubana.
Debemos destacar la labor que venimos
haciendo desde hace siete años
con el proyecto Caleidoscopio que
organiza la UNAM de México,
es un bonito proyecto que involucra
a varios países de América
Latina; se hace un evento dentro
de Fotoseptiembre en el Distrito
Federal, con una exposición
colectiva internacional, donde siempre
están presentes algunos fotógrafos
cubanos, y la cual traemos al año
siguiente a La Habana con el apoyo
de nuestra Embajada en México,
especialmente a su agregada cultural
Vivian Martínez Tabares.
¿Qué actividad
realiza usted en la Fototeca de
Cuba?
Atiendo el Centro de información,
mantengo al día los documentos
de los fotógrafos que tenemos
aquí registrados, sus currículums
y el archivo fotográfico,
además continúo trabajando
la investigación de la historia
de la fotografía cubana.
Edito la revista digital Cuba-Foto,
la más antigua revista cubana
de fotografía, de circulación
mensual, que fundé en el
año 98 como acción
de comunicación del Fondo
Cubano de la Imagen Fotográfica
y que ahora pertenece a la Fototeca
de Cuba a solicitud de la dirección
de esa institución.
Con la revista tratamos de promocionar
los concursos nacionales y extranjeros
y damos noticias sobre el mundo
de la fotografía.
¿Qué relación
existe entre la Fototeca de Cuba
y el Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica?
¿Se complementa el trabajo
de ambas entidades?
Actualmente el FCIF es parte de
la Fototeca de Cuba, como proyecto;
el Fondo agrupa a todos los fotógrafos
que se quieran sumar, como ya habíamos
hablado, y la Fototeca de Cuba es
una institución que promociona
y ayuda a comercializar lo que selecciona
por su valor estético, no
tiene membresía y exhibe
la obra de los más reconocidos
artistas, de una jerarquía
superior en la creación por
lo que siempre las muestras recogen
lo mejor de la fotografía
cubana e internacional.
Precisamente la idea que el FCIF
pasara a la Fototeca de Cuba surge
cuando el entonces presidente del
Consejo Nacional de Casas de Cultura,
actual Viceministro de Cultura,
Fernando Rojas, se da cuenta que
el FCIF no era ya una agrupación
solamente de aficionados, sino a
la misma pertenecían los
más encumbrados artistas
de la fotografía como Raúl
Abreu, Pablo Caballero, Tito Alvarez,
Liborio Noval, René Peña,
Eduardo Hernández Santos,
Lissette Solórzano, Raúl
Cañibano, Gonzo González,
Félix Arencibia, Nadalito,
Ludmila y Nelson, Mabel Llevat,
y muchos más.
Sí, se complementan ambas
entidades en cuanto a las funciones
y se apoyan mutuamente porque abarcan
entre ambas a todos los fotógrafos.
Nuestro interés es la creación
de un centro aún mucho mayor
de ampliar este que tenemos, que
sería como un Centro Nacional
de la Imagen o un Centro de la imagen
de cuba donde no solamente haya
salas de exposiciones y un centro
de información y documentación,
sino que sea también una
institución docente para
la enseñanza de la fotografía
y la imagen en su amplio espectro,
incluyendo la Semiótica ,
la Comunicación , la Antropología
, etc. y la investigación
sobre la historia de la fotografía
cubana, latinoamericana y mundial,
con la capacidad de publicar ensayos,
libros y monografías de investigadores
y fotógrafos cubanos de todos
los tiempos.
Por
supuesto esto es muy utópico,
por los problemas económicos
que hoy en día envuelven
al mundo, pero algo se pudiera hacer,
¿no crees?
Desde el 23 de julio y hasta el
12 de agosto estuvo expuesta en
la Fototeca de Cuba la muestra Eros
y Tánatos: la fotografía
en la escena cubana, de la cual
usted realizó la Curaduría
y la Museografía , ¿cuál
fue el objetivo de la misma?
Quisimos
hacer un homenaje a los fotógrafos
que han trabajado la imagen de la
escena cubana, en este caso específicamente
del teatro..
Es
la primera vez que la Fototeca acoge
este tipo de labor porque siempre
se ha tratado de exponer fotografía
histórica o creativa, pero
comprobamos que hay una gran cantidad
de imágenes que fueron realizadas
para ilustrar trabajos de prensa,
pero que tienen un gran sentido
creativo y son historia además.
También pretendimos incentivar
la fotografía de teatro que
no se había mostrado nunca
con el concepto de exposición
independiente en galerías
de arte, aunque sí como muestras
colaterales en el Festival de Teatro
o el de Ballet.
¿Por
qué Eros y Tánatos?
A
partir de las ideas de los griegos
de la vida, Eros y la muerte, Tánatos
y del papel importantísimo
de estos conceptos en el teatro,
cuyos antecedentes son también
griegos, Me llamó la atención
la frase que, aunque conocida en
muchas partes del mundo por la historia
del teatro y además porque
en Argentina hubo una revista de
esta manifestación que se
llamó así, en Cuba
esos nombres no se han utilizado
mucho y por eso se escogió.
Además la mayoría
de las obras escénicas se
basan en la vida, desarrollo y muerte
de uno o varios personajes.
¿Cuál
fue el criterio de selección
de las obras expuestas?
Estuvo
determinado por el espacio que no
es tan grande, además porque
una exposición mayor sería
muy costosa pues la Fototeca de
Cuba asumió la impresión
de todo lo que estaba en archivos,
en Creart, en el Centro Nacional
de Investigaciones Escénicas,
en el Archivo Central del Ministerio
de Cultura y en colecciones privadas,
por lo que se hizo una selección
de imágenes desde principios
del siglo XX hasta nuestros días,
por esta razón se nos han
quedado muchas obras, y actores
fuera, pero sí expusimos
a los más importantes fotógrafos.
Es
muy interesante la fotografía
que se utilizó para la postal-catálogo
de la exposición que reproducimos
en este trabajo…
Es
una magnífica fotografía
del desaparecido Tito Alvarez, quien
trabajó mucho esta temática;
si bien esta imagen no es de una
puesta teatral, viene a ser el símbolo
de lo que es la fotografía
en escena. Originalmente fue en
blanco y negro pero ésta
que se mostró está
iluminada a mano, a color, por el
propio Tito y fue un regalo que
me hizo el maestro.
¿De
qué año datan las
fotos más antiguas que contempló
la muestra?
De
1927. Alumnos de la Facultad de
Derecho de la Universidad de La
Habana, fundaron en 1922, un grupo
de teatro que se llamó el
Bataclán Universitario, por
influencias del grupo parisino del
mismo nombre que había estado
en Cuba por esa época. Son
fotos de Aladar Hajdú, fotógrafo
húngaro que vivió
en Cuba, y trabajó hasta
su muerte bajo el seudónimo
de Rembrant.
¿Dónde
hallaron esas fotos?
Es
muy curioso; estas son reproducciones
de las originales que yo encontré
en un latón de basura de
25 y F, en el Vedado, hace como
20 años.
Con
esto quiero recalcar la importancia
de la fotografía antigua
y exhortar a toda la población
que se quiera deshacer de imágenes
que posean, porque no tienen donde
guardarlas o no deseen conservarlas,
que la Fototeca de Cuba o cualquier
otra institución del país
que guarda fotografías tienen
las puertas abiertas para todo el
que desee entregarlas.
Una
fotografía doméstica
que se tome en un momento determinado
de nuestras vidas, con los años
se convierte en una fotografía
histórica.
También
incorporamos a la muestra seis fotografías
de la colección de Joaquín
Blez de los años 30, época
en la cual aún no se hacían
las fotos en los teatros y los actores
iban a los estudios, se ataviaban
con los trajes de los personajes
que estaban desempeñando
en las obras y se retrataban así.
Digna
Cardoso, en el Archivo Central del
Ministerio de Cultura, amablemente
nos facilitó algunas imágenes
históricas del teatro antes
del 59, del grupo Las Máscaras,
del año 55, de José
Agraz, importantísimo fotógrafo
de prensa y de deportes, que hizo
este tipo de fotografías
y hasta ganó un premio por
ellas.
Otros
renombrados fotógrafos que
aparecieron en la exposición
son Osvaldo Salas, del cual mostramos
fotos de la obra La Madre, de Gorki,
del año 62; Ernesto Fernández,
con trabajos de los 60s en el Guiñol,
Mario Díaz, Tony López,
Marquetti, Rogelio Moré,
el famosísimo fotógrafo
de estudio de la década del
50, del cual expusimos imágenes
de Romeo y Julieta, en una puesta
en el Amadeo Roldán en 1960.
De
la actualidad aparecen obras de
Ricardo Rodríguez Gómez
con su serie Eros y Tánatos,
casi del mismo nombre de la exposición,
que es un tríptico sobre
obras llevadas a la escena por Carlos
Díaz: La Puta respetuosa,
de Sartre, en el año 2005;
el monólogo Ay mi amor, de
Adolfo Llauradó, en el 2008
y la obra Petra Von Kagen, con la
actuación de Fernando Echevarría,
del 2009.
Pude
ver algunas fotografías actuales
pero que no son tomadas en teatros…
Sí,
son fotografías escenográficas.
Como la función de la Fototeca
de Cuba es la promoción de
los maestros de la fotografía
y los más importantes valores
contemporáneos de la misma,
también quisimos exponer
obras de autores reconocidos que
no tomaron fotografías en
teatro, pero sí realizaron
de alguna manera un trabajo escenográfico,
como son los casos de Joaquín
Blez, Ossain Raggi y Cirenaica Moreira,
que inclusive estudió teatro,
en el ISA, por eso todo su trabajo
es tan escenográfico, o sea
son montajes, autorretratos. Igualmente
integramos una serie de cuatro fotos
de Leonel Fernández que son
performance muy teatrales, no son
tampoco fotos de puestas.
No
podíamos dejar de exponer
la obra de Eduardo Hernández
Santos, que desde el año
93 está haciendo este tipo
de trabajo; él ambienta su
estudio fotográfico con telas
negras, lámparas y reproduce
escenas con personajes y con conceptos
bien definidos.
Quisimos
que estuviera la presencia de la
fotografía a color y escogimos
algunos autorretratos de René
Peña. De María Cienfuegos,
que es una bióloga devenida
fotógrafo, miembro de la
UNEAC y del FCIF, seleccionamos
algunos trabajos en los que ha tratado
de captar la vida interior de los
teatros, los camerinos, el lunetario
vacío, por supuesto una mirada
bien distintiva y figurada.
¿Por
qué no incluyó fotografía
asociada a la danza, al ballet,
siendo también géneros
de las Artes Escénicas?
Porque
tenemos pensado en el contexto del
próximo Festival de Ballet
de La Habana hacer una exposición
colateral con fotografía
de la danza en general, pero específicamente
de ballet, del cual hay tan buenas
imágenes.
A
mediados del siglo XIX con el surgimiento
del Naturalismo, la fotografía
por primera vez es capaz de superar
al arte, en tanto su capacidad para
reproducir con exactitud la realidad,
objetivo de esta nueva manifestación
artística. A principios del
XXI ¿cuáles son sus
más importantes propensiones
estéticas a nivel internacional?
Bueno,
hay distintas tendencias, la fotografía
de prensa que siempre ha estado
y estará como testimonio
de lo que acontece, también
y de manera muy fuerte, desde hace
unos veinte años, se realiza
la fotografía artística
o conceptual que no me gusta llamar
así porque toda la fotografía
se supone que sea artística
y parta de un concepto, más
complejo, más simple, más
profundo o más epidérmico
pero concepto al fin, hasta la más
puramente comercial, pero bueno
en la actualidad los teóricos
la han denominado así, digamos
que son obras con más sentido
creativo, ingenio, originalidad
y elaboración, a partir de
que se escenifican actos de la vida.
Esta
es la que más se expone hoy
en día en las galerías
del mundo.
La obra del fotógrafo creativo
busca el ángulo propicio
para lograr una visualidad diferente
a la que el ser humano está
acostumbrado a ver; persigue una
visión inusual, y eso es
lo que diferencia a un fotógrafo
común de un creativo, está
buscando una mirada diferente.
Yo
siempre a los alumnos les digo que
el oro es tan buscado, no por ser
brillante o bonito si no por ser
escaso; eso sucede con la obra de
arte, el valor se lo da su condición
de singularidad, así sus
creadores han sido capaces de crear
un estilo propio y diferente a lo
realizado anteriormente, de ahí
su trascendencia en tanto obra de
arte y eso también está
obligado a hacerlo el fotógrafo
que es un eterno descubridor, esa
es una de las posibilidades grandes
de la fotografía.
¿En
qué momento se encuentra
la fotografía en Cuba?
A
pesar de los problemas económicos
los fotógrafos persisten
en seguir haciendo trabajo creativo
y todavía se mantiene en
muy buen goce desde hace varios
años y lo vemos durante todas
las muestras que se hacen en el
país y las subastas, así
como las exposiciones en el exterior,
donde se presentan no solo las obras
de los años 60, que fue la
que mayormente se estuvo promocionando,
la llamada de la Épica Revolucionaria,
sino también la contemporánea
que se está aceptando mucho
en el mercado internacional.
¿Los
fotógrafos que van surgiendo,
desarrollan una obra que sigue los
pasos de los maestros cubanos o
están muy influenciados por
lo que se hace en el mundo actualmente?
Bueno,
realmente no existe una escuela
Cubana de Fotografía, porque
el arte fotográfico está
muy influenciado por las tendencias
internacionales, eso es obvio, no
se puede negar, pero no ocurre solo
en Cuba, es un fenómeno universal;
no existe una escuela de fotografía
española, ni alemana, ni
francesa. Hay una tendencia internacional
y a partir de ahí cada fotógrafo
busca sus miradas.
¿Cuáles
son entonces las temáticas
que más atiende la nueva
generación cubana?
Hay
una gran diversidad de temáticas
pero la mayoría se inclina
por la tendencia de lo que los investigadores
denominan fotografía conceptual,
e incluso utilizan mucho el autorretrato
como es el caso de René Peña,
de Cirenaica Moreira, Martha María
Pérez, que a partir de ideas
y conceptos intimistas, místicos,
se autorretratan, y el resultado
son trabajos absolutamente diferentes,
con un sello muy personal, se identifican
perfectamente las obras de cada
uno.
Hay
otros que se han desarrollado en
la fotografía manipulada,
desde la época de la fotografía
analógica utilizando el collage
fotográfico, como es el caso
de Eduardo Hernández Santos;
y Nadalito que ya desde la fotografía
digital trabaja no solamente la
fotografía manipulada sino
el desnudo y el erotismo en todas
sus facetas.
Estos
dos últimos temas son los
que más se utilizan en la
fotografía de arte contemporánea
y es la que más se expone
en el circuito de galerías
de arte.
La
utilización del autorretrato
no es una característica
de generaciones anteriores de fotógrafos
cubanos, ¿verdad?
No,
no, yo pienso que es a partir de
cierta influencia de la obra del
norteamericano Robert Mapplethorpe,
que fue un escándalo en su
época y todavía hoy
en día en muchas galerías
de Estados Unidos está prohibida
su obra, por ser muy fuerte.
Retratos
de desnudos con poses muy provocadoras,
rayando en lo atrevido y tal vez
lo pornográfico, en algunos
casos, no obstante, los críticos
más importantes del mundo
consideran que es uno de los paradigmas
del arte fotográfico del
siglo XX.
El
crítico y escritor cubano
Rafael Acosta de Arriba, en sus
palabras de presentación
a la exposición que de este
artista se realizó en la
Fototeca de Cuba, de diciembre del
2005 a marzo del 2006, expresó:
"a mi juicio, uno de los grandes
dinamizadores y promotores de la
fotografía, merecía
entrar en contacto con los públicos
cubanos, sus artistas y la crítica.
Digamos que era un encuentro necesario".
La exposición rompió
record de asistencia de público,
no solo nacional, vinieron artistas
y conocedores del arte especialmente
a Cuba para contemplar la muestra.
¿Luego
de 50 años se sigue haciendo
fotografía de la Revolución
en Cuba?
Sí,
por supuesto, pero solo por y para
la prensa, ya no tiene el mismo
sentido artístico ni las
características que tenía
en los años 60, ya no se
expone en las grandes galerías,
salvo las que se consideran históricas
y se tomaron en esa época.
Pero
en los 60s no se hacía para
exponer en galerías…
No,
se hacía por los fotógrafos
de prensa; no se realizaba en la
época fotografía conceptual
o artística, no porque hubiera
ningún tabú, ni censura,
pero el momento histórico
era tan fuerte que todos los fotógrafos
se dedicaron a capturarlo con sus
lentes y por supuesto, se convirtió
en fotografía artística
porque la realidad que reflejaba
era muy singular y desde el punto
de vista plástico muy rica
y se empezaron a exponer en museos
y galerías del mundo.
En
1978, al I Coloquio Latinoamericano
de Fotografía, celebrado
en Ciudad de México, Cuba
llevó una gran colección
de los años 60 y 70, a una
muestra colectiva que se llamó
"Hecho en Latinoamérica
I", convirtiéndose en
un boom y conociéndose desde
entonces internacionalmente la fotografía
cubana y la latinoamericana, ya
que la exposición fue itinerando
por varios países de Europa.
¿Me
pudiera hablar de su libro de historia
de la fotografía?
Yo
presenté el libro Cuba: su
historia fotográfica, al
concurso Razón de Ser de
la Fundación Alejo Carpentier
y obtuvo el premio en ese año
1995; la publicación del
mismo aún “está
en veremos”, por lo que implica
económicamente su edición
en cuanto a los derechos de los
autores cuyas obras se recogen en
el mismo y por supuesto la historia
de la fotografía no se puede
hacer sin estas imágenes
y aún no se ha podido dilucidar
este tema.
Por
suerte, a raíz de este libro
surge la idea de hacer el Diccionario
de la Fotografía Cubana que
entonces obtiene también
el Razón de Ser en el año
2004 y que contiene algunas de las
informaciones relativas a los datos
biográficos de los fotógrafos
que aparecen en mi libro, pero que
se ampliaron con los creadores más
contemporáneos.
Se encuentra en estos momentos en
proceso de edición por parte
de la Editorial Bologna, de la Oficina
del Historiador de La Ciudad de
La Habana , porque, aunque contiene
algunas imágenes antológicas,
no son tantas y además pueden
o no estar, es decir aparecerán
las que los autores estén
de acuerdo.
¿Quién
es el autor del Diccionario…?
El
autor del diccionario es Ramón
Cabrales, abogado, químico,
historiador, investigador y conocedor
de la fotografía porque además
es profesor de Arte Universal, de
la Universidad de La Habana y especialista
principal de fotografía en
Creart, del Ministerio de Cultura,
quien expuso dos fotografías
en la muestra Eros y Tánatos
sobre la obra Las Leandras y Pareja
Abierta, aunque no le gusta que
se diga que es fotógrafo,
pero tiene conocimientos amplios
del tema.
Y
Rufino del Valle, ¿es fotógrafo?
Bueno,
yo estudié fotografía,
pero fotografía científica,
en los años 70, y fui durante
quince años Jefe del Departamento
de Fotografía Científica
del Hospital Ortopédico Frank
País, donde además
se hacían cintas cinematográficas
de la evolución de los pacientes…
¿Hacía,
entonces, las conocidas fotos de
“antes y después”?
Sí,
exactamente y que servían
no solamente para documentar la
historia clínica del paciente
si no también para las publicaciones
de los libros médicos y para
los eventos científicos.
En
los años 90 me llamaron de
la Facultad de Periodismo de la
Universidad de La Habana y me propusieron
impartir la asignatura de Historia
de la Fotografía Universal
y Cubana y a partir de ahí
continué el trabajo de investigación.
No
obstante hago trabajos fotográficos;
pienso en noviembre montar mi primera
exposición personal en Cuba,
en una nueva galería que
se encuentra en el Palacio de Gobierno,
en La Habana Vieja, aunque he realizado
varias en el exterior.
¿Cuál
es la temática?
Son
fotografías realizadas a
partir del año 94, todas
de arte figurativo, o sea neofigurativo,
con abstracciones arquitectónicas
y son tomadas en varios países.
A
partir del año 2006, se realiza
todos los años, convocado
por la Fototeca de Cuba, el evento
NOVIEMBRE FOTOGRÁFICO que
viene siendo como los Coloquios
que hacía el Fondo Cubano
de la Imagen Fotográfica.
La
primera edición conmemoró
los 20 años de la fundación
de la Fototeca que se inauguró
el 16 de noviembre de 1986 por Marucha;
se desarrolla un coloquio teórico
y además se trata de inundar
una gran parte de las galerías
de La Habana de fotografías.
En
ese contexto estará mi exposición
que no es solo mía, pues
he invitado a dos fotógrafos
uno, cubano, muy joven, que será
su segunda muestra personal, Servio
Alfonso y un fotógrafo español,
Pedro Coll; los tres hacemos una
obra parecida pues trabajamos sobre
imágenes que ya existen haciendo
un collage, yuxtaponiendo elementos
y logrando una transformación,
una reinterpretación de imágenes
arquitectónicas, lineales,
con luces y sombras, donde casi
no aparece el ser humano, como un
diseño fotográfico
a partir del diseño ambiental,
cada uno con una visión diferente
aunque tomemos el mismo tema pues
cada uno tiene su estilo propio.
Pedro
Coll es uno de los más importantes
fotógrafos de Mayorca, realizó
este año en Cuba una exposición
llamada MANHATTANPUZZLE que fue
muy sui géneris e impresionante;
consistió en exponer solamente
17 imágenes de 2 X 1,50 metros
donde expresaba su sentir sobre
la crisis económica mundial
inspirado también por el
libro Poeta en Nueva Cork, de Federico
García Lorca, de 1929, cuyo
manuscrito Lorca trajo a Cuba, en
1930 y que aquí terminó
con el archiconocido poema Iré
a Santiago.
Exactamente
a 80 años de ese momento
histórico también
pasa el mundo por una intensa crisis
económica.
¿Cuál
es el futuro de la fotografía
cubana?
Aunque
hay algunos fotógrafos cubanos
todavía aferrados a la imagen
analógica en blanco y negro
como son los casos de Gonzo González,
Raúl Cañibano y José
Martí Montero, entre otros;
no se puede omitir que la fotografía
digital viene con mucho empuje.
Es
cierto que todos los fotógrafos
añoran la alquimia o tradicional
método de preparar la química,
además de manosear los negativos
para su mejor selección.
Sin embargo el nuevo mundo tecnológico
te empuja hacia los nuevos cambios
y maneras, por ser más inmediata
que la anterior. Con esto no vamos
a olvidar la tradicional fotografía,
que es la base.
Si los pintores estudian a Velásquez,
Murillo, Da Vinci, para después
dedicarse a ser abstracciones o
performance, entonces los fotógrafos
tienen que estudiar a los grandes
maestros para luego hacer fotografía
digital o experimentación
novedosa.
Pero para ello los fotógrafos
consagrados y las instituciones
tenemos que asumir la creación
de una escuela o carrera que ayude
a los nuevos interesados en superarse,
pero no autodidácticamente.
Si Cuba tiene una Escuela Internacional
de Cine y Televisión, debe
ser capaz de crear una Escuela Latinoamericana
de Fotografía, cuando tenemos
maestros hasta doctores en el estudio
de la imagen. Ese es un reto que
debemos asumir con respecto a la
fotografía cubana.