Los
zoocriaderos son instalaciones donde
se reproducen especies útiles
al ser humano, desde el punto de
vista de su alimentación,
salud, investigación científica
y otros usos. Se ha logrado la reproducción
de especies silvestres con el objetivo
de su conservación.
La
experiencia adquirida en la actividad
pecuaria se fue trasladando hacia
otros objetivos y en la actualidad
existen distintos tipos de zoocriaderos
en el país, según
sus fines.
En
1959 fue instaurado el criadero
de cocodrilos de la Ciénaga
de Zapata a iniciativas del Comandante
en Jefe, Fidel Castro y de Celia
Sánchez con el objetivo de
reproducir y propiciar la conservación
de dos especies vivientes en Cuba:
el caimán (Crocodylus acutus)
y el cocodrilo cubano o perla (Crocodylus
rhombifer) el último endémico,
lo que constituyó el primer
criadero de cocodrilo en el mundo.
A
partir de animales obtenidos de
la Ciénaga de Zapata, se
comenzó la adaptación
y reproducción posterior
de ambas especies.
Posteriormente,
la Empresa de Flora y Fauna ha establecido
diferentes zoocriaderos en el país,
ubicados en comunidades rurales
y vecinas a los humedales donde
existen poblaciones silvestres de
estas especies.
Uno
de ellos fue creado en Cayo Potrero,
Isla de la Juventud en 1987, donde
se recibió un grupo de reproductores
y juveniles procedentes del criadero
de Ciénaga de Zapata.
El
cocodrilo cubano ha vuelto a habitar
en uno de sus lugares originales,
la Ciénaga de Zapata, los
animales en los zoocriaderos no
tienen fines comerciales sino que
sirven de apoyo a investigaciones
científicas para la conservación
y manejo de poblaciones silvestres.
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