Por Matthew Cardinale* (IPS/IFEJ)
ATLANTA,
Estados Unidos, jun (IPS) - Científicos
y ambientalistas están preocupados
por las consecuencias sobre la vida
silvestre a largo plazo del crudo
que desde hace más de un
mes se derrama en el Golfo de México.
No hay señales de que pueda
controlarse la pérdida a
corto plazo.
La corriente está depositando
animales en la costa del estado
estadounidense de Georgia. Se encontraron
aves muertas en piscinas de petróleo
y dispersantes, que inundaron sus
hábitats pantanosos.
Varias especies de animales del
Golfo de México están
en peligro de extinción,
las tortugas golfina y laúd,
el cachalote, algunas aves como
el frailecito silbador y el esturión,
según el Centro Biológico
de la Diversidad (CBD).
A raíz del desastre, la organización
pidió a la Agencia de Protección
Ambiental (EPA) de Estados Unidos
que agregara el atún azul.
"Hay cientos de aves y mamíferos
marinos que son muy sensibles al
petróleo", señaló
el profesor Michael Blum, del Departamento
de Ecología y Biología
Evolutiva de la Universidad de Tulane.
"Especies enteras pueden desaparecer.
El pelícano pardo acaba de
ser retirado de la lista de animales
en peligro. Si comienzan a morir
en grandes cantidades pueden hacerlos
retroceder a la situación
anterior", indicó.
"Muchas especies que causan
gran preocupación, como las
tortugas y los delfines, se reproducen,
se alimentan o atraviesan esta zona
en su ruta migratoria", explicó.
No hay delfines que pasen sólo
por el Golfo de México, pero
serán tan pocos los que no
se verán afectados por el
derrame que es posible que el ritmo
de reproducción no logre
impedir su extinción, añadió.
Se desconoce el impacto que tendrá
la fuga y el uso sin precedentes
de dispersantes tóxicos sobre
las especies silvestres, reconoció
la EPA.
"Estamos profundamente preocupados
por las cosas que desconocemos,
como el efecto a largo plazo sobre
la vida acuática", declaró
en conferencia de prensa esta semana
la secretaria de EPA, Lisa Jackson.
Habrá que realizar autopsias
rigurosas para determinar si los
animales mueren a causa del derrame
o por alguna otra razón,
indicó la agencia. Muestras
del suelo y del aire no presentan
niveles peligrosos de contaminantes
por ahora.
"Dicen que no está claro,
y es bueno decir eso", indicó
Blum. "Como científico,
uno no quiere ser ambicioso ni sacar
conclusiones erróneas. Pero
siendo realistas, viendo de cerca
lo que sucede y comprendiendo el
ecosistema, sentimos los efectos
inmediatos de la exposición"
al crudo, añadió.
"Por cierto, cuando el petróleo
llega a la costa las consecuencias
se ven de forma inmediata. Los peces
no pueden respirar porque se les
tapan las agallas. Con el cangrejo
pasa lo mismo. Las plantas se sofocan
y se les dificulta realizar la fotosíntesis",
explicó.
"El petróleo se acumula
en los pantanos en cantidades importantes",
señaló Jackson, quien
visitó la zona del desastre
dos veces. La marea negra que llega
hasta la costa y las marismas son
un "pegote", según
la especialista.
"Tomamos muestras del pegote.
Hay mucha especulación sobre
su composición, buscamos
dispersantes químicos y cualquiera
otra cosa que puedan tener",
señaló Jackson. "BP
nos impuso uno de los mayores desafíos
ambientales de nuestros tiempos",
añadió.
El 20 de abril explotó la
torre de perforación de BP
(British Petroleum) y provocó
el mayor derrame petrolero en la
historia de la región, advirtieron
expertos.
Las marismas del Golfo de México
son un sitio de reproducción
de muchos animales. Los langostinos
pequeños maduran allí
y luego migran al océano,
donde se convierten en alimento
de peces.
Toda la cadena alimenticia se verá
afectada si en tres o cuatro años
no hay adultos que migren.
"Las consecuencias son acumulativas.
Hay un impacto inmediato en el sistema,
pero la mortalidad es relativamente
pequeña en comparación
con los efectos futuros. La situación
no es tan mala como puede llegar
a serlo", indicó Blum.
Los proyectos de perforación
presentados por compañías
como BP al gobierno de Estados Unidos
muestran su actitud displicente
hacia el riesgo que supone su iniciativa
para la fauna del Golfo de México,
se lamentan organizaciones no gubernamentales.
"Uno de los proyectos de exploración
que leí decía que
en caso de derrame, la vida silvestre
podrá navegar alrededor",
señaló Miyoko Sakashita,
director de océanos de CBD.
"El peso recae sobre la fauna",
apuntó.
"Algunos animales tienen un
sentido más fino y permanecen
al margen. Pero hay estudios realizados
en tortugas que indican que van
derecho a la mancha", explicó
Sakashita.
La dimensión del derrame
en el Golfo de México dependerá
de muchos factores, indican los
científicos. Al parecer seguirá
liberándose petróleo
hasta agosto, pero no se sabe si
el caudal seguirá siendo
el mismo o si será peor.
También dependerá
de si BP o el gobierno de Estados
Unidos pueden mantener la mancha
lejos de la costa mediante barreras
o tanques que aspiren el agua con
petróleo, la separen y la
devuelvan limpia al océano.
Es más fácil separar
el agua oceánica del crudo
que la de las marismas, las que
según Blum, son como esponjas.
En la temporada de huracanes, que
al parecer será activa, la
mancha puede ser empujada hacia
la costa, lo que puede empeorar
la situación de los pantanos.
* Este artículo es parte
de una serie de reportajes sobre
biodiversidad producida por IPS,
CGIAR/Bioversity International,
IFEJ y PNUMA/CDB, miembros de la
Alianza de Comunicadores para el
Desarrollo Sostenible.
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