| Por
Saul Landau
Casi dos meses después del
derrame, el presidente Obama se
dirigió a la nación
(15 de junio). Él dijo que
“lucharía contra este
derrame con todo lo que tenemos
durante el tiempo que sea necesario”.
Yo no viviré para verlo.
Y quizás él tampoco.
“Obligaremos
a BP a pagar los daños que
su compañía ha provocado”,
prometió. ¿Veinte
mil millones de dólares?
¿Cuánto pagará
BP por los pelícanos, tortugas
y nutrias de mar que han muerto?
¿Con cuánto compensará
a sus familiares? ¿Pueden
BP y sus co-conspiradores –como
Halliburton— pagar compensación
por la vida de los 11 trabajadores
muertos?
Los
horribles desastres provocados por
el hombre exigen un liderazgo fuerte,
no un procurador de consenso que
desea aprobación. Cincuenta
y siete días después
del peor derrame de petróleo
de la nación, él se
reunió con los ejecutivos
de BP.
Mi
amigo Nelson Valdés me dijo:
“Este país necesita
a alguien con la habilidad de un
Fidel”, lo que significa una
persona que se haga cargo, que observe
una crisis mientras simultáneamente
calcula cómo organizar y
coordinar los recursos físicos
y humanos para enfrentarse a ella.
Sí,
pensé. Fidel no trató
de apaciguar y llegar a un compromiso
cuando se enfrentó cara a
cara con el bien y el mal –la
agresión imperial, la brecha
entre ricos y pobres. Es más,
el liderazgo de Fidel se centró
en definir necesidades y luego prescribir
una estrategia para lograrlas. En
dos décadas transformó
la salud y el analfabetismo en la
isla.
Los
norteamericanos perciben a Fidel
como alguien que da largos discursos;
los cubanos escucharon las explicaciones
de la realidad política y
se movilizaron para convertirse
en actores del drama de su vida
–maestros en el país,
liberadores militares en África
del Sur o misioneros médicos
en decenas de países. Los
discursos de Fidel a menudo ofrecían
a los cubanos las oportunidades
para sobreponerse a las banalidades.
Compárese la petición
de Fidel en 1960 para que se sumaran
a la milicia, después de
que un barco con armas estallara
en el puerto de La Habana (se sospecha
de la CIA), matando a cientos, con
el consejo de Bush a los norteamericanos,
posterior al 11/9, de que se fueran
de compras y llevaran a la familia
a Disney World.
FDR
demostró que la participación
pública se vuelve crucial
para cumplir objetivos de política,
lo cual aplicaron Kennedy y Johnson
(Cuerpos de Paz y Vista). Hagan
que los ciudadanos se involucren
más allá de votar
por un candidato mediocre.
Imaginen
el consejo de Fidel a Obama.
“Primero,
ordene al Fiscal General Eric Holder
que arreste y espose ante las cámaras
de TV a los ejecutivos de BP. Acúsenlos
de homicidio, crímenes contra
la naturaleza y conspiración
para ocultar delitos –incluyendo
su información y anuncios
(que aparecían diariamente
en The New York Times) explicando
sus falsos planes de limpieza.
“No
sea más el Presidente Buena
Gente. No delegue autoridad a un
nuevo jefe de Administración
de Minerales o prometa convocar
a expertos y compañías
petroleras para estudiar el problema.
Responda confiadamente al pueblo.
El pueblo quiere que usted controle,
no delegue autoridad o busque la
conciliación entre los públicos
impotentes y los poderosos gigantes
petroleros. Y elimine ‘con
la ayuda de Dios’ de sus discursos,
a no ser que crea que los gansos
van a aprender a jugar béisbol.
“Yo
nunca hubiera permitido que perforaran
en aguas peligrosas unos idiotas
interesados solo en las ganancias.
Recuerde al pueblo la manera en
que George W. Bush rescindió
en 2008 la prohibición de
su padre de perforar en aguas profundas,
y aseguró a todos que las
compañías petroleras
poseían tecnología
para garantizar la seguridad absoluta.
Sus expertos en relaciones públicas
debieran mostrar una y otra vez
los videos de Palin, McCain, Romney
y Giuliani cantando ‘Perfora,
baby, perfora’. Exija diariamente
que sus enemigos políticos
presenten sus planes con especificidades:
cuándo y cómo ellos
solucionarían el problema
del derrame. Manténgalos
en el candelero.
“Pronuncie
largos discursos al aire libre.
Movilice a 5 millones de personas
para que llenen el Mall de Washington.
Debiera haber al menos 150 millones
de televidentes. Luego diga: ‘He
prohibido las perforaciones peligrosas.
Le pido al Congreso que apruebe
una ley de transporte que haga obsoleto
la mayor parte del uso de automóviles
en un plazo de 20 años. Pido
a los líderes del mundo que
realicen campañas a favor
de salvar el planeta, la transición
de la vida insostenible basada en
combustibles fósiles a una
que esté en armonía,
no que choque con la Naturaleza’.
“Haga
una pausa por los aplausos. Luego
continúe: ‘Estoy alistando
a ciudadanos para que se hagan miembros
de una nueva milicia que garantice
que los avariciosos e irresponsables
entre nosotros no hagan más
daño a nuestro frágil
hábitat. El nuevo siglo 21
comienza hoy. ¿Quién
se unirá a mí?’
“Mantenga
la calma, como hizo cuando la crisis,
y piense estratégicamente.
Con toda justicia, usted no tuvo
que soportar décadas de prueba
ante un enemigo poderoso: Bahía
de Cochinos, la Crisis de los Misiles,
incontables intentos de asesinato
y la desaparición de la Unión
Soviética.
“Desarrolle
ingredientes de un poderoso liderazgo.
Desafortunadamente, hasta en Cuba
la ciencia médica no ha perfeccionado
aún los trasplantes de voluntad
y de carácter.
“Incluyo
algunas de mis palabras que usted
puede usar:
‘…Somos
testigos del agotamiento en casi
dos siglos de los hidrocarburos
que la naturaleza tardó 400
millones de años en crear.
De la misma manera se están
agotando los cruciales recursos
minerales no renovables que requiere
la economía mundial. Al mismo
tiempo, la ciencia ha creado la
capacidad de destruir varias veces
el planeta en cuestión de
horas. La principal contradicción
de nuestros tiempos es precisamente
la capacidad de la especie humana
para la autodestrucción y
su incapacidad para gobernarse…
El ser humano logró llevar
sus posibilidades de vida hasta
límites que exceden su propia
capacidad de sobrevivir, y en esta
batalla están consumiendo
a un ritmo acelerado las materias
primas disponibles’.
“Patria
o M…, digo, buena suerte”.
*Saul
Landau es miembro del Instituto
de Estudios para Políticas.
Su filmeFidel está disponible
en DVD (roundworldproductions.com).
Fuente:
Progreso Semanal
Escrito
en EEUU
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